Al finalizar mis estudios de Diseño, descubrí Alto del Carmen, un pueblito nortino, encantador y cálido como su gente,
quienes aún mantienen vivas las tradiciones nuestras. Así, empecé
a enredarme con lo textil; bajo la sombra de un árbol tejiendo una cincha con un arriero. He profundizado mi oficio y motivación al tener el privilegio de acceder a algunas de las piezas textiles del Museo Chileno de Arte Precolombino, convirtiéndose éstas en inspiración para diseñar colecciones de accesorios textiles innovadores. Arriera es Andina y Latina!